La entrevista se enfoca en una supuesta contradicción entre la
modernidad –cuyo espécimen más notable es el avance tecnológico material
y la supremacía de la razón pura- y la tradición, la que al parecer
sólo subsiste no por su mérito milenario, sino por esta contradicción.
Digo supuesta porque el prejuicio de la gente terrenal, la nubosidad del
científico positivista y la prédica del religioso autosuficiente han
sembrado el miedo, la duda, la confrontación, es decir, la
contradicción. Considero que la sabiduría de la Madre Ayahuasca,
reflejada en sus interlocutores, es decir en aquellos maestros
ayahuasqueros que predican la ciencia de la conciencia, la tecnología
del alma, el amor del Ser Supremo, no se contradice con nada ni con
nadie, simplemente fluye en la eternidad del hombre a través de
principios básicos, principios universales que, develados, terminan
dibujando el misterio de la vida: Voluntad, Paciencia, Fe, Disciplina,
Compromiso, Desapego… y cuantos otros que más vale descubrir por uno
mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario