En el círculo de conferencias del White Summer Festival 2015 tuvimos la
oportunidad de volver a escuchar a nuestro querido Josep Pàmies, que
compartió, como nos tiene acostumbrados, generosa y valiente información
respecto a: Alimentación y Plantas. Como anunciaba el título de esta
conferencia, Josep abrió la charla recalcando la importancia en la
prevención, la autosanación, la observación y la investigación para la
aplicación de remedios caseros prácticos y económicos que nos brinda
gratis la Madre Tierra, evitando así al máximo, el consumo de químicos y
medicamentos que caracterizan el negocio de la enfermedad por parte de
las industrias farmacéuticas y alimentaria. Para nadie es un secreto que
el objetivo de estas industrias es el beneficio financiero muy por
encima del bien común, y por ello, estamos invitados a volver la mirada a
nuestra sabiduría original, a reconectarnos con la medicina de
Hipócrates: " Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu
medicina" mediante una vida sana y equilibrada, para conseguir un
equilibrio armónico entre nuestro interior y exterior.
Josep Pàmies es un campesino catalán (Balaguer, Lleida) que hace 15 años
abandonó los métodos modernos de cultivo con uso abundante de químicos y
pesticidas, para pasar al cultivo ecológico, resultando en una radical
mejora de su propia salud y la de sus tierras. Desde entonces, Josep se
ha convertido en un firme defensor del cultivo ecológico y ha
investigado y promueve el uso de las plantas con propiedades
medicinales, sobre todo de la estevia o el ajenjo. Josep también critica
ferozmente la industria farmacéutica y las empresas que promueven el
uso de transgénicos, como Monsanto, por velar más por la obtención de
beneficios económicos -mediante el uso de patentes y la cronificación de
la enfermedad- que la búsqueda de soluciones reales y éticas.
La entrevista se enfoca en una supuesta contradicción entre la
modernidad –cuyo espécimen más notable es el avance tecnológico material
y la supremacía de la razón pura- y la tradición, la que al parecer
sólo subsiste no por su mérito milenario, sino por esta contradicción.
Digo supuesta porque el prejuicio de la gente terrenal, la nubosidad del
científico positivista y la prédica del religioso autosuficiente han
sembrado el miedo, la duda, la confrontación, es decir, la
contradicción. Considero que la sabiduría de la Madre Ayahuasca,
reflejada en sus interlocutores, es decir en aquellos maestros
ayahuasqueros que predican la ciencia de la conciencia, la tecnología
del alma, el amor del Ser Supremo, no se contradice con nada ni con
nadie, simplemente fluye en la eternidad del hombre a través de
principios básicos, principios universales que, develados, terminan
dibujando el misterio de la vida: Voluntad, Paciencia, Fe, Disciplina,
Compromiso, Desapego… y cuantos otros que más vale descubrir por uno
mismo.